Banxico en la trampa: inflación 4.63% y el fin del ciclo de recortes
noticias“In febrero de 2025 Banxico empezó a recortar tasas como si el mundo fuera otro. Hoy, 13 recortes después, la inflación está en 4.63% — su nivel más alto en 17 meses — y el banco central vota 3 a 2 para seguir cortando. La trampa se cierra.”
El ciclo que llegó demasiado lejos
De 11.25% a 6.75% en 13 recortes desde febrero de 2025. Una reducción acumulada de 450 puntos base que parecía sensata cuando la inflación cedía. El problema es que el mundo cambió a mitad del camino: el estrecho de Ormuz se cerró el 2 de marzo de 2026 por la crisis petrolera global, y ningún modelo de Banxico contemplaba ese escenario. El banco central arrancó este ciclo con la tesis de que la inflación era transitoria y que bastaba con ir bajando tasas para acompañar el crecimiento. Trece recortes después, esa tesis se deshace mientras el Brent roza los 112 dólares por barril.
La trampa: inflación alta, driver externo
La inflación general se ubica en 4.63%, la subyacente en 4.46% y la no subyacente en 5.18%. El diferencial entre subyacente y no subyacente es de 0.72 puntos porcentuales, y ahí se esconde la trampa. Los componentes no subyacentes que presionan al alza son justamente los que ningún ajuste de tasa puede resolver: frutas y verduras registran un alza anual de 23.91%, mientras que los agropecuarios en general suben 9.69%. Son alzas de oferta, no de demanda. Banxico puede subir o bajar lo que quiera, que el jitomate no lo va a escuchar.
La paradoja mexicana se hace presente una vez más: el país exporta crudo pero importa gasolina. Cada vez que el petróleo sube en los mercados internacionales, México siente el efecto en sus gasolinas, en sus alimentos transportados, en su inflación de todos los días. Y Banxico, con su tasa de referencia, no tiene herramientas para el desabastecimiento.
La votación que lo dice todo
La última decisión de tasas reveló una división 3 a 2 en la Junta de Gobierno. Rodríguez, Cuadra y Mejía votaton a favor de seguir recortando; Heath y Borja se pronunciaron en contra. Es la Gobernadora Victoria Rodríguez la que ha sostenido la narrativa de que el ciclo de recortes está cerca de terminar, y lo dijo claro a Reuters el 30 de marzo: “Estamos cercanos a concluir el periodo de ajustes en la tasa de referencia.” Pero la votación muestra que la mayoría no piensa igual. Tres de cada cinco reguladores todavía ven espacio para más cortes, aunque la inflación diga lo contrario.
¿Y ahora qué?
Los escenarios sobre la mesa son tres. El primero, con 60% de probabilidad según el consenso de HSBC, Banamex, Banorte y JP Morgan, es un recorte a 6.50% en mayo. El segundo, con 25%, implica una pausa en 6.75% durante todo 2026. El tercero, con 15%, es el escenario de pánico: un recorte de emergencia si la situación en Ormuz escala y el Brent supera niveles que haría inviable no actuar.
Las proyecciones de crecimiento cuentan una historia similar: Banxico espera 1.6%, BBVA es más optimista con 1.8%, Citi ajusta a 1.5%, la CEPAL proyecta 1.3% y la COPARMEX se inclina por 1.5%. Nadie está viendo un desastre, pero tampoco hay entusiasmo.
Lo que queda claro es que Banxico llegará a su próxima decisión con un problema que no es técnico sino geopolítico. El estrecho de Ormuz no se resuelve con una tasa de referencia. Y la inflación que come hoy no vino por dinero barato — vino por una guerra en Medio Oriente que cambió los precios de la energía antes de que el banco central pudiera parpadear. La siguiente decisión de Banxico no será una lectura de indicadores económicos. Será una lectura política del riesgo petrolero.